En su lecho de muerte, Ema le cuenta a su nieta Ana sobre su desconocido abuelo, de quien se enamoró cuarenta años atrás siendo actor del Número Vivo en la sala de Cine en la que ella trabajaba.
Descubrir la enferma relación con su marioneta, donde realidad y alucinación se entremezclan en un mundo confuso, la llevaron a huir de él .
Aún al precio de atravesar el mundo de la locura, Clara , su hija, pretende encontrarlo.

