11/01/2010 (19:28)
Este escrito cuenta acerca de una conspiración de tres amigas y plantea una situación en la que me gustaría saber que postura tendrías si te la proponen y que opinas al respecto:
Para evitar entrar en caminos engorrosos, conviene centrarse en la infidelidad como engaño físico y dejar de lado aquello de que uno puedo ser infiel incluso también con el pensamiento y similares.
Una persona que nunca ha sido tentada por otra, no tendría ningún mérito de ser fiel. Incluso estaría en duda que lo fuere. Por consiguiente, se podrá comprobar, eso sí, que serán fieles todos aquellos capaces de rechazar tentaciones.
Bajo este concepto - refutable, por cierto - nacen Las Examinadoras de Novios, grupos de mujeres que, mediante sigilosas estrategias, se dedican a poner a prueba a sus novios con la esperanza de confirmar su lealtad.
En la ciudad de Córdoba, Argentina, se supo de un complot de tres mujeres: una pechugona que atendía una farmacia, una promotora que solía ser la mayor atracción del Rally y una administrativa pública que cuando se vestía poco dejaba a la imaginación.
El plan para conocer si sus novios eran fieles fue el siguiente:
La Farmacéutica debía seducir al novio de la Promotora: Jerry Dientes Afilados
La Administrativa debía seducir al novio de la Farmacéutica: Tito el Desabrido
La Promotora debía seducir al novio de la Administrativa: Rino el Rudo
Esta combinación fue la más adecuada, ya que los novios no conocían a la provocadora en cuestión - naturalmente los peces pican cuando no saben que la carnada tiene anzuelo -
Acordaron que no debían consumar contacto físico con ellos. Caso contrario, serían ellas quienes estuvieran engañando a sus parejas más allá de todo. Pero debían ir lo más lejos posible, ya que, llegado el caso, el supuesto descubierto no podría excusarse.
El primer caso fue lastimoso:
La Farmacéutica, luego de hacerse pasar por extranjera, no tuvo que esforzarse para llevarse a Dientes Afilados a su casa, adonde la Promotora esperaba escondida para ser testigo de lo que su novio era capaz de hacer.
Al llegar al apartamento, Dientes Afilados afirmó rotundamente que no tenía novia y con toda naturalidad se acostó en la cama esperando a la Farmacéutica.
En tanto, la Promotora no tardó en salir al descubierto para rociar a Dientes Afilados con alcohol e intentar prenderle fuego.
El segundo caso fue aún más lamentable:
La Administrativa se las ingenió para conocer al Desabrido en un bar en el que frecuentaba con sus amigos. Nada más acertado, ya que un Cerdo necesita demostrar su condición de macho frente a sus amigotes.
No obstante, algo curioso sucedió. Mientras él hablaba con la Administrativa en un rincón del bar, apareció otra amante pidiendo explicaciones, algo así como "no era que hoy ibas a dormir conmigo"
Vaya a saber desde cuándo el Desabrido venía manteniendo otras relaciones clandestinas y más desconcertante aún, cuántas.
El tercer caso tomó otros matices:
La Administrativa, que vivía en el mismo apartamento que el Rudo, se inventó un supuesto viaje a Buenos Aires por motivos familiares con el fin de que él piense que se quedaría solo - cuando el gato no está, los ratones se divierten -
Ante todo pronóstico, La Promotora no consiguió que el Rudo aceptara una cita.
Al parecer, seguía viva la esperanza de que existen hombres fieles.
Sin embargo, meses después caería por la borda todo tipo de optimismo
Se supo, según las malas lenguas de las viejas barrenderas, que el Rudo se veía a escondida con la Farmacéutica y ambos habían sido cómplices desde el primer momento con el objetivo de terminar juntos.
Y parece que razón no les faltó. Las piezas del rompecabezas empiezan a encajar si se piensa que la Farmacéutica, víctima de infidelidad, pudo desenmascarar a su novio y el Rudo, con las manos limpias, acabar la relación con la Administrativa por el engaño de su supuesto viaje a Buenos Aires.
Participarías de una prueba así? Qué opinás?
Para evitar entrar en caminos engorrosos, conviene centrarse en la infidelidad como engaño físico y dejar de lado aquello de que uno puedo ser infiel incluso también con el pensamiento y similares.
Una persona que nunca ha sido tentada por otra, no tendría ningún mérito de ser fiel. Incluso estaría en duda que lo fuere. Por consiguiente, se podrá comprobar, eso sí, que serán fieles todos aquellos capaces de rechazar tentaciones.
Bajo este concepto - refutable, por cierto - nacen Las Examinadoras de Novios, grupos de mujeres que, mediante sigilosas estrategias, se dedican a poner a prueba a sus novios con la esperanza de confirmar su lealtad.
En la ciudad de Córdoba, Argentina, se supo de un complot de tres mujeres: una pechugona que atendía una farmacia, una promotora que solía ser la mayor atracción del Rally y una administrativa pública que cuando se vestía poco dejaba a la imaginación.
El plan para conocer si sus novios eran fieles fue el siguiente:
La Farmacéutica debía seducir al novio de la Promotora: Jerry Dientes Afilados
La Administrativa debía seducir al novio de la Farmacéutica: Tito el Desabrido
La Promotora debía seducir al novio de la Administrativa: Rino el Rudo
Esta combinación fue la más adecuada, ya que los novios no conocían a la provocadora en cuestión - naturalmente los peces pican cuando no saben que la carnada tiene anzuelo -
Acordaron que no debían consumar contacto físico con ellos. Caso contrario, serían ellas quienes estuvieran engañando a sus parejas más allá de todo. Pero debían ir lo más lejos posible, ya que, llegado el caso, el supuesto descubierto no podría excusarse.
El primer caso fue lastimoso:
La Farmacéutica, luego de hacerse pasar por extranjera, no tuvo que esforzarse para llevarse a Dientes Afilados a su casa, adonde la Promotora esperaba escondida para ser testigo de lo que su novio era capaz de hacer.
Al llegar al apartamento, Dientes Afilados afirmó rotundamente que no tenía novia y con toda naturalidad se acostó en la cama esperando a la Farmacéutica.
En tanto, la Promotora no tardó en salir al descubierto para rociar a Dientes Afilados con alcohol e intentar prenderle fuego.
El segundo caso fue aún más lamentable:
La Administrativa se las ingenió para conocer al Desabrido en un bar en el que frecuentaba con sus amigos. Nada más acertado, ya que un Cerdo necesita demostrar su condición de macho frente a sus amigotes.
No obstante, algo curioso sucedió. Mientras él hablaba con la Administrativa en un rincón del bar, apareció otra amante pidiendo explicaciones, algo así como "no era que hoy ibas a dormir conmigo"
Vaya a saber desde cuándo el Desabrido venía manteniendo otras relaciones clandestinas y más desconcertante aún, cuántas.
El tercer caso tomó otros matices:
La Administrativa, que vivía en el mismo apartamento que el Rudo, se inventó un supuesto viaje a Buenos Aires por motivos familiares con el fin de que él piense que se quedaría solo - cuando el gato no está, los ratones se divierten -
Ante todo pronóstico, La Promotora no consiguió que el Rudo aceptara una cita.
Al parecer, seguía viva la esperanza de que existen hombres fieles.
Sin embargo, meses después caería por la borda todo tipo de optimismo
Se supo, según las malas lenguas de las viejas barrenderas, que el Rudo se veía a escondida con la Farmacéutica y ambos habían sido cómplices desde el primer momento con el objetivo de terminar juntos.
Y parece que razón no les faltó. Las piezas del rompecabezas empiezan a encajar si se piensa que la Farmacéutica, víctima de infidelidad, pudo desenmascarar a su novio y el Rudo, con las manos limpias, acabar la relación con la Administrativa por el engaño de su supuesto viaje a Buenos Aires.
Participarías de una prueba así? Qué opinás?









