

Sin dudas, uno de los lugares más exitosos del downtown . Cuando abrió hace catorce años apareció con un nuevo estilo: esa barra con tanta presencia era un concepto no tan común en Buenos Aires.
Fue el primer lugar en hacer el famoso trago Sgroppino que se toma sí o sí después de comer; como aperitivo, es muy recomendable el Spriss (es el bar número uno en el tema, a no olvidarlo), además, hacen un súper Negroni con Jack Daniels.
La cocina es increible, el restaurante está siempre lleno y sus horarios son bien amplios. Buena música: fue uno de los primeros lugares en incorporar DJs para animar las tardes y las cenas.
En fin, es una marca registrada.