

Casi como una callecita de París es la parte de afuera de este restó. Un patio empedrado, sombrillas por aquí y por allá, plantas y fuentes de mármol blanco. No es difícil jugar un poco e imaginar que estás fuera de Buenos Aires. Dentro, es bien intimista: sobrio, con pocas mesas, cuadros antiguos y un estilo edilicio fiel a la arquitectura francesa. Puro romanticismo.
Según cuenta la historia, el primer Croque Madame fue servido en 1910, en un café del Boulevard des Capulines, en París. Es muy popular en la gastronomía francesa (algo así como nuestro tostado) y su nombre viene de croque, que significa "crujir". Se trata de un pan dorado en manteca, con queso gruyère, jamón cocido y huevo a la plancha. También hay con langostinos, con pollo y vegetariano (pan integral, queso blanco, echalotes salteadas, rúcula, tomate, zucchini y berenjenas grilladas).