

Casa Cruz revolucionó en el 2004 el concepto de la gastronomía en Buenos Aires.
La idea de un ambiente elegante y decontracte junto con el concepto de comida urbana argentina, creado por el chef Germán Martitegui, no coexistían en un mismo espacio hasta aquel momento.
Atmósfera, música, iluminación y la clientela porteña más chic de todas las edades, lo convirtieron en la marca de lujo más importante de la Ciudad.
De reconocida trayectoria internacional, es el punto obligado de los turistas, con marcas premium, una carta de vinos de 300 etiquetas y un menú amplio con toques gourmet.
El lugar cuenta con capacidad para 50 personas en el bar y 70 en el comedor y se alquila para eventos y presentaciones.